lunes, 21 de octubre de 2013
martes, 9 de julio de 2013
LAS REPORTERAS DESINTERESADAS
Desde
hace años he sido reportera, desde que inicié en esta carrera en el
2001, y hace unas semanas me tocó ver algo que me dejó con
curiosidad extrema, pena e impotencia ante el poco actuar de unas
coleguitas, y digo “coleguitas”, por que han de ser unos seis u
ocho años menores que yo, y quienes me recuerdan mi época de
reportera de campo para los programas en los que he laborado, revista
y radios…; en fin, ellas estaban en el mismo lugar que yo, el
aeropuerto.
Esa
tarde fui a cubrir la llegada de dos talentosos cantantes, Jorge
Drexler, uruguayo y ganador del Oscar con su canción en la película
‘Diarios de motocicleta’ hace unos años, y también llegaba el
merenguero Elvis Crespo. Todo bien cuando ninguno aún llegaba.
Arribó
del primero, la pantalla en sala de espera avisaba que ya había
aterrizado y que solo faltaban unos minutos para verlo salir. Afuera
estábamos los equipos de reportería de medios televisivos que
siempre hacen coberturas de farándula o espectáculos, en este caso
todas ubicamos de donde somos y perfectamente cual es nuestra tarea:
hacer entrevistas; volviendo al caso, vi a un caballero alegre,
sencillo, de mirar tranquilo, de pausado caminar y sonrisa de buen
recibimiento, al que sin presión alguna me acerqué a preguntarle
como estaba y de cómo era para él llegar a Guayaquil; me respondió
feliz, agradeciendo el hecho de ir a recibirlo, y se detuvo a
responder todo lo que le preguntaba; fueron unos 3 minutos, que son
muchos para un artista y suficientes para una nota de un minuto o un
minuto con diez segundos. Durante las preguntas y respuestas yo
esperaba ansiosa que mis compañeras se acerquen, ¿a qué hora
abordan al entrevistado? ¿A qué hora me interrumpen?; eso no pasó;
¡chicas vengan! gritaba en mi mente y la telepatía no funcionó;
fue en vano, ellas solo miraban la escena periodística farandulera y
el artista se fue, entre fotos de quienes lo ubicaron y de los
curiosos que preguntaban quien era. Preguntas y curiosidad que no
nacieron de las reporteras que dejaron ir a Drexler, ganador del
Òscar que cómodamente caminó a su auto, el que lo llevó a su
hotel hasta el día siguiente que fue su rueda de prensa.
Al
terminar de reaccionar y ver lo que no hicieron nada gracias a su
falta de olfato ante la presencia de un artista en la zona en que
estábamos, solo al ver la sala sin él escuché: “uy ya se fue”…
Mi
sorpresa fue mayor cuando al decirles quien se había ido me
comentaron que sí oyeron sobre su venida para un concierto que, a
los dos días fue lleno total.
Sentí,
como reportera y como quien hace contenido para notas de su misma
área, una impotencia gigante, decepción, angustia por la poca gana
que le ponen a su trabajo y, más impresión fue confirmar que nunca
debo trabajar con una de ellas que me pide regularmente trabajo y
quien cuando me ve en cobertura no me saluda. ¿Extraño no? (…)
El
rato llegó Elvis Crespo, merenguero lleno de ritmo que hasta venía
cantando por el pasillo hasta llegar a quienes esperábamos; y aquí
constaté lo mismo, pocas ganas de dar el primer paso, de abordar con
interés y estilo al talento. Él vino a nosotras, que ya eramos
numerosas, y a las cámaras, fue una, la que se dirigió de frente y
con una pregunta a saludarlo, no pensando en ser la primera, fue
pensando en que si de aquí se va, no habría noticia para el
noticiario de la noche. Quizá no eran muy fans de Elvis y se
intimidaron o, tampoco sabían que era él a quien sí esperaban,
finalmente caminamos hasta su auto y ameno, pero distante nos saludó
y respondió lo poco que logramos preguntar.
Terminamos
nuestra cobertura y nos retiramos a editar el material, yo aún sin
entender lo ocurrido antes con Drexler, no creía que ellas viendo a
una reportera actuando no se interesen por lo que hacía bajo el
nombre de la competencia. Creo que esto me dejó clara la posición
en la que muchos nos ubican a los periodistas de espectáculos, ese
encasillamiento terrible de limitada capacidad y profesionalismo del
que creen poseen la mayoría.
Siempre
digo que todos somos capaces, pero bajo mi óptica ese día califiqué
de poco interesadas a las reporteras suponiendo que no son
periodistas y, espero, que pronto tengan un cambio en su actitud y
desempeño profesional, sea por preparación o por que cambiaron de
rumbo laboral.
Lamento
la crueldad de mis palabras y soberbia…
viernes, 15 de febrero de 2013
EL PERIODISTA DIGITAL
Entrevista que me realizó
estudiante de Maestría en periodismo digital, para conocer mi punto de vista teórico
y practico sobre el periodista y la labor en el campo 2.0.
1.- ¿Dónde se originan las buenas
ideas? Dispone de algún lugar, momento del día, método o recursos que faciliten
el proceso creativo?
Las ideas pueden llegar en
cualquier momento, lo bueno sería que surjan con las condiciones adecuadas para
poder aplicarlas o emprenderlas, quizá escribirlas o grabarlas en un celular para
no olvidarlas. La lluvia de ideas es genial en equipo y surgen infinidad de
cosas buenas y malas y en consenso se definen las mejores. Para mí el mejor momento
es en la mañana, estoy con energía y por las noches me surgen, pero en otro
ámbito, direccionado a la literatura. En lo que respecta a mi trabajo siempre
por el día se dan, es como si estuviera programada para generar ese tipo de
ideas y/o contenidos. No tengo un espacio dedicado físicamente, pero si hay que
definir, siempre en mi oficina o manejando, ahí voy uniendo idea por idea hasta
concretar algo que me guste y pueda funcionar.
2.- ¿De qué forma considera que
las nuevas tecnologías y las redes sociales han impactado en la teoría y en la
práctica del periodismo convencional (procesos, modelos de negocio, recolección
de información, generación de ideas, audiencias)
Mucho, la inmediatez es lo que
prima, y claro que en el contenido hay que tener mayor detalle, por el hecho de
ser veloz, hay que ser el mejor y el primero. Ahora con un celular tenemos a nuestro
alcance variadas aplicaciones que nos ayudan y motivan a ser más comunicativos
con los demás, nos deja llegar a un público que antes no llegábamos y nos deja
ser más YO. En las redes, por lo general mostramos nuestra identidad periodística,
nuestro estilo, inclinación ideológica y nuestra objetividad y subjetividad; es
una muestra segura de cómo será nuestro trabajo y como está influyendo en los
demás, por los seguidores y la cantidad; cantidad que en muchos casos no es muy
importante por su número, si no por su gran influencia en el medio que nos
movemos los periodistas y que nos queremos meter más en el mundo “Matrix”. La tendencia
es seguir a quienes nos nutran, tales como a personas y entidades relacionadas
a nuestros intereses profesionales y personales. Se llega a otros campos, a
otros continentes y se gana imagen profesional con un perfil claro, un tl
constante con temas actuales y redacciones amenas, con información que sirve para
todo tipo de lector e imágenes atrayentes. Y no es solo twitter ni facebook,
están algunos que podemos vincular como el RSS, genial herramienta, slideshare
y otras que nos ayudan a dar siempre material para nuestros seguidores. En plano negocio es ahora más económico para
ciertos medios, ahora con una tablec y una linda pared tenemos un estudio, con
una llamada tenemos una noticia de última hora al aire y tenemos más reporteros
activos las 24 horas, se requiere hacer una mediana inversión y contar con un
excelente recurso tecnológico todo en uno y la capacidad de explotar sus
funciones. Vale decir que la preparación del usuario debe ser siempre actual,
en lo tecnológico y en lo académico respecto a su área periodística.
3.- ¿Cuál considera que es el mayor desafío
que enfrentan los periodistas en la Era Digital?
El contenido, hay que generar un
buen contenido, saber de redacción, controlar el ritmo de emisión de las
noticias, que no tienen horario, y tener siempre la constante convicción de ser
periodista las 24 horas del día. Actualmente estos están aun con la lucha de la
“competencia” de la prensa convencional, la que sabe que tarde o temprano
podría desaparecer, el periodismo del papel está en algunos países quedando en
segundo lugar y ya se han visto casos de diarios cerrados en España o Chile.
Pero ante esto la creatividad visual debe ganar, ser atrayente sin perder
credibilidad. La nube nos ofrece todo lo que buscamos y más, hay que ser
excelente para ser suficiente competencia y prevalecer en el medio virtual.
4.- Según su experiencia: ¿Cuáles
son las habilidades, técnicas y conocimientos que un periodista digital
necesita tener hoy en día?
Destreza en el uso de las
aplicaciones, olfato para captar a los mejores noticias, disponibilidad
completa para estar en campo reporteando, conocer de idiomas, amplia cultura
general, excelente sentido de discernimiento para saber que publicar y buena
persona para no perder la sensibilidad ante lo crudo que gana campo en las
redes.
5.- Cuál sería para usted un buen
ejemplo de innovación periodística en la Era Digital. Puede ser un caso local,
nacional o mundial.
Sin duda Twitter, para mí lo es,
me ha abierto un abanico de opciones y he dado con varios colegas brillantes
dentro y fuera del país. Pero si de contenido hablamos sin duda le doy el punto
a Ruben Dario Buitron, con su blog y constante actualización, es un excelente
ejemplo de cómo podríamos tener actividad en las redes, y blogs.
lunes, 26 de noviembre de 2012
Pienso en ti 24 abril 2008
Pienso en ti como piensas en las cosas que quieres
Pienso en ti como aquello que sé que no lograré obtener
Pienso en ti cada noche y cada día que me veo sola al
caminar
Pienso en ti, en mis logros y agonías que celebrar y
consolar podrías
y pienso en mi por ser así de soñadora en lugares ajenos
a tu vida y con anhelos que no se cristalizan.
La melancolía me llegó otra vez
Mi estado es otro
Estaba calmada, sin angustias, ni desamor
Que me recuerden otra vez lo sola que estoy sin ti y sin
nadie…
No eras o no serás aún tu quien me quiera
No dudaré de esa verdad
Dudaré de yo no poder creerlo porque de sueños yo me
mantengo
Hasta que tú o el indicado lleguen para cubrirme de todo
lo que aspiro
Un loco como yo, que tenga los mismos caminos
para llegar el uno al otro
viernes, 31 de agosto de 2012
Cuidado con los términos y actitudes equivocadas a la hora de preguntar…
Pensando, y no muy poco, mucho, considero que los que se
formaron en la universidad para ser periodistas lo hicieron con el afán de
estar en un medio de comunicación, y es cierto, los que hacemos el trabajo de estudiar
y buscar oportunidades llegan al aula con la convicción de entrar al medio
soñado. Mi caso es de afirmar lo dicho, pero seguro muchos llegaron al ruedo académico
sin estar seguros de que, en caso de llegar a un medio, valga mencionarlo de
nuevo, sea radio, tv o prensa escrita, será para informar, investigando y entrevistando
a personajes de toda índole social, racial y económica dentro de múltiples
actividades.
Y aquí va el por qué mi introducción… me llama la atención como,
en un minuto, se va al tacho la imagen de un comunicador, una sola frase puede liquidar
la admiración y respeto que se pudo tener hacia aquel periodista que figura día
a día en la pantalla. Confirmar lo que otros dicen duele, y mucho, ya que se
espera estar vinculado con profesionales que podrían actuar igual, no pensar, es
imposible, pero si actuar dentro de los cánones de conductas y teorías dadas en
la materia que se recibió en 4 o 5 años que dura la carrera universitaria. Hoy
la decepción me llego de golpe… un periodista, contemporáneo, conocido y
admirado le “entró a golpes” a mi alma de colega; tanto que me motivó a
escribir estas líneas que esperan en algo crear un poco de conciencia y
responsabilidad con el micrófono.
En pantalla, a un talento que había roto su relación, se le preguntaba
cómo estaba su corazón; este muy ameno respondía que todo bien y que ya se había
acabado la situación romántica; pero el periodista insistiendo cayó en términos
fuera de lugar, con afán de sacar una respuesta acorde a su pregunta… fue
terrible, de vergüenza ajena, de impacto por la falta de tino… ¡preguntar algo
de índole sexual cuando la famosa en cuestión respondía tranquilamente sobre su
pasado amor y la poca posibilidad de retomar ese amorío. La risa no faltó en
pantalla, no sé si fue por no mostrarse ofendida y nervios o quizá, lo que no
espero, con simpatía ante tal barbaridad.
No es cuestión de preguntar lo que sea… ¿será acaso esto siempre
que motive a realizar entrevistas? NO, en prensa rosa las interrogantes deben ser
siempre pensado en el respeto, la buena información, el profesionalismo, el
buen ritmo en la conversación, la aceptación a cada uno los cuestionamientos y
otros factores que hacen un encuentro periodista-personaje ameno y con el fin cumplido,
informar correctamente para un público. No se puede confundir el periodismo de farándula
con un tipo de entretenimiento que podría ser para un público distinto y que se
capta en un horario nocturno. Se debe estar pendiente del tipo de medio,
frecuencia, estilo, contenido de cada segundo y jamás olvidar a quien se está
emitiendo. Todo esto aplica a la radio y diarios.
Sin duda alguna respeto el trabajo de los demás en cada una
de sus ramas; pero si bien es cierto, hay comunicadores no preparados, pero con
la capacidad que los catapulta a ser portadores de micrófono, se debe tener en cuenta
su intención al momento de hablar con otros, no por eso se justifica que para
abordar a los demás hay que permitir que se escapen palabras desatinadas, eso se
perdonaría del entrevistado no del reportero, encargado de direccionar la entrevista.
El confundir lo ameno con lo vulgar está casi cruzando
fronteras, no lo permitamos, seamos periodistas asertivos, sagaces, de buena impresión
laboral, con estilo propio y ganas. No hagamos del sensacionalismo algo negativo,
este siempre está día a día en los medios, y es justo para generar sensaciones en
los públicos de acuerdo a lo que expongamos como noticias. Seamos dignos de una
prensa rosa buena, profesional y completa a la hora de hablar de temas ‘faranduleros’
y del tópico que sea; debemos estar
prestos a dar y seguir las noticias, no olvidar que nos educaron para informar,
y es una ironía que estando en la universidad nunca veamos cómo manejar este
tema; (nunca vi farándula como materia y creo que nadie) el camino me llevó a
la oportunidad laboral y no la dejé pasar, pero no permití cruzar la línea de
mis preguntas ni la línea del y hacia el entrevistado. Creo que es algo de acervo, de esencia
ya que mi gran problema es que amo esta carrera, y me he convertido en una crítica
constante. Me equivoco, y bastante, espero me lo hagan saber, pero no puedo
dejar pasar detalles que son dirigidos a un público masivo, que sigue con
curiosidad temas que consideran de su interés.
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